Aquí os dejamos un maravilloso resumen de la charla que ofreció a las familias el equipo de Educación Infantil del cole. Gracias a esas maestras y gracias a Ana, por redactar lo que nos comentaron.
Enfoque comunicativo
El
enfoque comunicativo no es nuevo. Surge a primeros de los 80 de la mano de Emilia
Ferrero y Ana Teberotsky, en Argentina, ya que se dieron cuenta de que había
mucho fracaso escolar en su entorno y decidieron investigar el motivo, así como
buscar soluciones. (Antes que ellas, Freire, que era un profesor enfermo que se
cansaba al hablar, instauró el periódico como medio de aprendizaje en sus
clases).
El enfoque comunicativo y constructivista tiene una función claramente
comunicativa; es decir, que tiene un fin determinado: que los niñxs se puedan comunicar leyendo y escribiendo.
En otros coles y enfoques, aprenden a leer y escribir palabras y frases sin
sentido, pero con este enfoque aprenden a hacerlo desde las vías más cercanas a
ellxs y desde sus propios intereses.
Cuando lxs niñxs se ven forzados a leer y escribir textos que no comprenden se
sienten como nos sentaríamos nosotras en el metro de Japón o en Alemania sin
conocer el idioma y tratando de orientarnos para ir a algún sitio, sin poder
leer los carteles y sin poder comunicarnos con nadie.
Los adultos debemos comprender algo muy importante y es que no podemos vivir el
proceso de aprendizaje de nuestrxs hijxs porque son ellxs los que lo tienen que
vivir. Y esto es así porque de lo que se trata en este enfoque no es de que
memoricen palabras, letras o sonidos sin sentido, sino de que sean capaces de
construir sus propios conocimientos sobre la lecto-escritura y que poco a poco
sean capaces de construir y descifrar palabras, aunque sea la primera vez que
las ven, en lugar de limitarse al vocabulario que conocen y que han memorizado.
Por tanto, lo que se hace desde el cole es darles oportunidades de lectura y de
escritura para que practiquen, exploren, experimenten, comparen y mediante el
ensayo-error vayan construyendo sus propias estrategias y conocimientos.
Las maestras pusieron como ejercicio práctico a las madres y padres presentes
la lectura de un texto que nadie entendía. Luego hicieron las típica preguntas
de quién hizo esto o si había lo otro. Pongamos un ejemplo en español partiendo
del texto "Mi madre me compró un perro de color azul que se llamaba
chico"
- ¿Quien me compró el perro?
- Mi madre
- ¿De qué color era el perro?
- Azul
- ¿Cómo se llamaba?
- Chico
Cualquier
persona, entienda o no lo que pone, puede responder a las preguntas sin
esfuerzo, simplemente lo hace por deducción.
Por
tanto, lo que lxs niñxs aprenden cuando memorizan y mecanizan la lectura es a
responder preguntas cerradas con respuestas cerradas, pero no a comprender ni a
escribir cosas que no vengan ya dadas de fuera.
Cuando aprenden las letras (luego la M con la A es MA, etc.) lo que aprenden es
a descodificar un código, y cuando aprenden a escribirlo, aprenden a codificarlo,
pero eso no significa que comprendan nada de lo que leen o escriben.
Con el enfoque comunicativo lo que pretenden es que aprendan a comprender y a
comunicarse a través de una producción propia, no memorizada ni copiada.
Es un enfoque que trata de que los niños
y niñas construyan sus propios conceptos.
Para
que lxs niñxs estén motivados hay que partir de sus intereses. “Mi mamá me mima
mucho” no les causa ningún interés. Lo que decíamos de mascar la M con la A
"MA" no tiene sentido porque “mi mamá me mima mucho” no les interesa,
hay que partir de sus intereses, y ¿qué hay que les interese más que su nombre
ya que están en una etapa egocéntrica?
De este
modo, continúan con los nombres de sus amigos y familiares y luego de las
palabras cercanas a ellxs, como las del proyecto o las de su entorno
Las fases
Las fases por las que pasan lxa niñxs con este enfoque son comunes a todxs por
igual, todxs pasan por ellas en el mismo orden, pero cada cual cuando su
madurez le permite. No se corresponden con las edades.
Un niño de tres años y un niño de cinco pueden estar en la misma fase, la única
diferencia entre ambos será el trazo, porque, evidentemente, el trazo del niño
de cinco será más firme y definido que el de uno de tres, ya que su motricidad
fina es mejor porque está más trabajada.
·
La primera fase es la no diferenciada. En ella, lxs niñxs
no distinguen entre dibujos y letras. Para ellxs cualquier trazo es lo mismo.
·
La fase diferenciada es cuando se dan cuenta de que las
letras y los dibujos son cosas distintas. Va desde las montañitas y los
círculos haciendo como si fueran letras hasta las típicas pseudoletras que ya
se parecen un poco más. Al final de esta etapa, muchos son capaces de hacer
letras de verdad, especialmente las de su nombre, ellos saben que para escribir
palabras necesitan muchas letras y escriben sin darle un sentido a la palabra. Por
ejemplo ANAAANAANNNA, para escribir salchicha; porque conocen sólo las letras
de su nombre o porque son las que más le gustan.
A partir de ahí pueden llegar a establecer una relación fonológica que les
lleva a la siguiente fase:
·
La fase silábica. En esta fase se dan cuenta de que las
palabras tienen golpes de voz (sílabas) y asignan una letra a cada sílaba.
TA - PEZ porque saben que las
palabras no tienen una sola letra
FC -GATO
BDAC-MARIPOSA
DFSRVJGSETVBJVHHDC - EL GATO BEBE LECHE
Asignan una letra a cada sílaba pero sin una asociación real ni fonológica ni
gráfica
·
La fase silábico- alfabética que es lo mismo pero
escribiendo ya letras que contiene esa palabra.
·
La fase alfabética que es la fase en la que ya pasan a una
escritura convencional. Usan todas las letras de la palabra o casi todas, y van
perfeccionando poco a poco.
·
Para pasar de una fase a otra les ofrecen palabras de su entorno,
del proyecto, de lo que les resulta conocido y cercano y así ellos van
comparando y construyendo su conocimiento para llegar a la escritura
convencional que es la fase alfabético-ortográfica.